El crecimiento de la desigualdad en España durante estos años de crisis se ha situado a niveles muy altos en Europa. Sin ir más lejos, entre aquellas personas que se encuentran en edad de trabajar, la desigualdad aumentó un 14% entre los años 2006 y 2013. La tasa de riesgo de pobreza pasó también del 16% al 22%. ¿Hay equilibrio, por tanto, entre los empleos y el salario de los españoles?

Aumento del salario mínimo interprofesional y más empleos de calidad

Las políticas económicas y sociales deberían centrarse en conseguir mecanismos de reparto más equilibrados entre las rentas del trabajo y del capital. Políticas que pusieran especial hincapié en el aumento del salario mínimo interprofesional y en un proceso de negociación colectiva que permitiera a los trabajadores recuperar una parte del crecimiento de la productividad de las empresas.

Precisamente, un aspecto que denota en los últimos meses la debilidad del crecimiento económico en nuestro país es el Índice de Precios al Consumo, que sigue sin repuntar en el consumo interno. Ante esta situación, los sindicatos apuntan a la necesidad de un plan de choque que procure más empleos de calidad.

Asimismo, otra de las necesidades para que empleos y salarios consigan el equilibrio deseado es, precisamente, disponer de una subida salarial por encima de la inflación. De esta manera, se lograría dinamizar el consumo y se recuperaría el poder adquisitivo perdido en los últimos años, que ha sido bastante cuantioso en muchos casos.

En paralelo a esto, la evolución de los precios en los últimos meses continúa reflejando una debilidad preocupante de la economía. Las sucesivas reformas laborales han tenido como consecuencia en realidad un crecimiento de empleos insuficiente, con una reducción en condiciones de trabajo, salariales y de calidad del empleo que rompe con el equilibrio deseado.

Si los salarios crecen, la economía crece

Los datos son más que evidentes:

  • El 35% de los trabajadores (5,5 millones) cobran un salario inferior al mínimo interprofesional (SMI)
  • Más de 3 millones y medio de trabajadores cobran menos de la mitad del SMI
  • Dos millones de trabajadores tienen sueldos cercanos al SMI

En este sentido, el equilibrio entre salarios y empleos debe ir enfocado a recuperar el poder adquisitivo perdido. Lo ideal es hacer una apuesta decidida por el empleo de calidad. Si la economía crece, los salarios deben crecer. Las rentas salariales deben ganar participación sobre el reparto de la renta.

Lo cierto es que para revertir la situación en la que se encuentra nuestro país, lo necesario sería un equilibrio más justo de la riqueza para todos. Todo ello depende de que se generen más y mejores empleos, un aumento del salario mínimo a un nivel digno y de los salarios públicos, una mejoría en el sistema de prestaciones por desempleo y una Prestación de Ingresos Mínimos para los trabajadores que quieren trabajar y no pueden.

Sin un equilibrio entre empleos y salarios, no habrá recuperación económica ni bienestar de la mayoría de personas. Este crecimiento económico debe venir de la mano de una situación laboral equilibrada, justa y sostenible. Por esta sencilla razón se antoja fundamental que cada trabajador pueda cobrar según su rendimiento.

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