Desde el comienzo de la crisis, uno de los tipos de contratos de trabajo que más ha crecido ha sido el de índole temporal. La situación de muchas empresas ha propiciado que ofrezcan este tipo de empleo que en muchas ocasiones se ha considerado precario. Hasta el punto de que un buen número de estos contratos temporales llegan a ser fraudulentos.

Hay que tener en cuenta, en primer lugar, que no siempre se puede hacer un contrato temporal. Este tipo de contrato, en realidad, solo se puede llevar a cabo si la ley lo permite. De esta manera se debería evitar, teóricamente, todas las malas prácticas que se producen alrededor de estos contratos, en los que vemos cómo hay empleados llegan a trabajar muchas más horas de las estipuladas.

Tipos de contratos de trabajo temporal más usuales

Hay diferentes tipos de contratos de trabajo temporal:

Por obra y servicios

La empresa contrata a un trabajador para llevar a cabo un determinado servicio en un tiempo concreto. Una vez que se cumple con la tarea, finaliza el contrato. La fecha de finalización no debe superar los 3 años. En el caso de superarse, la ley marca que el trabajador pasaría a tener un contrato indefinido.

Eventual por circunstancias de la producción

La empresa contrata a un trabajador al verse saturada de trabajo o por acumulación de pedidos. Este contrato se puede hacer por un máximo de 6 meses dentro de un año, aunque cabe la posibilidad de prorrogarlo en el caso de que finalmente se haya hecho por menos tiempo. La duración solo se puede modificar  más tiempo, si en el convenio colectivo viene reflejado.

De interinidad

La empresa contrata a un trabajador para sustituir a otro. La duración de este tipo de contrato temporal dependerá de la reincorporación del trabajador al que se sustituye. También es posible contratar a un trabajador para completar la jornada laboral de otro que se encuentre en situación de jornada reducida.

Los tres anteriores son los tipos de contrato de trabajo temporal más comunes que se suelen dar en una empresa. No obstante, tanto estos mismos como otros pueden diferir dependiendo de las cláusulas particulares que incluya la empresa. Cláusulas que, en la mayoría de los casos, tendrán que ver con el trabajo a realizar.

 

Otros tipos de contratos de trabajo temporal

Dentro de los tipos de contrato de trabajo temporales menos usuales están los siguientes:

  • Primer empleo joven
  • Trabajadores en situación de exclusión social
  • Víctimas de violencia de género
  • Trabajadores mayores de 52 años beneficiarios de subsidios por desempleo
  • Situación de jubilación parcial
  • Tiempo parcial con vinculación formativa
  • Trabajos de interés social
  • Servicio del hogar familiar
  • Personas con discapacidad
  • Penados en instituciones penitenciarias
  • Personal investigador
  • Trabajos en grupo

Estos últimos, no obstante, pueden estar incluidos en los tres generales mediante las cláusulas particulares.

Por último, hay que recordar que siempre y cuando el contrato de trabajo temporal sea legal, en el caso de un despido tienes el derecho de recibir una indemnización por año de servicio.

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